
DESCUBRÍ QUE PUDE SER QUIEN FUI
Quien seré, ahora,
En este instante.
Ni tarde, ni temprano.
Tan solo en la profundidad
De aquel tránsito, en donde
La culpa comenzaba a disiparse.
Donde aun
No lograba ver con claridad
Sin verte, acontecía el movimiento;
El tubo en espiral de un aire platino.
En la mensurable espesura,
En el oscuro recoveco de la incertidumbre
Entre el arraigo y la promesa.
Adentro, muy adentro,
En donde a duras penas
Uno logra reconocerse.
Ahí, como rasgando la inmortalidad
Acariciando lo incomprensible.
Quise afirmar mi verdad
Y quede mudo por segundos, paralizado
Semejante a un niño ante el peligro;
Sin respuesta.
Entonces volví a rasgar la eternidad
Y quise transmitirlo, y de nuevo
Quede mudo, sin tiempo;
Preso de una fuerza en contra de mi voluntad,
Como por un antojo invisible
Que desconcertaba mis sentidos
Y dejaba abiertas de par en par las puertas desnudas
Las acciones, las emociones, las barreras
De aquello que fui, que pude ser,
Quien seré, ahora; en este instante
Que lo contiene todo
Texto y foto: Adrian Ropero.
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