miércoles, 5 de septiembre de 2012

MI MIRADA SE PIERDE...

María José Pellejero. Foto: Javier Almalé
 
 
 
 
 
MI MIRADA SE PIERDE…
 
 Mi mirada se pierde entre tu todo.
 
 
Se pierde en ese horizonte
 cercano de tu cuerpo,
acariciando con mis ojos
 hasta la mínima ola de tu sonrisa,
rozando con la brisa de mi aliento
 aquel cercano momento
 que vivimos hasta sin prisa.
 
 
Mi mirada se pierde
en la montaña de tu ombligo
y allí al abrigo yo me pierdo,
y mientras tú seas el cuerdo,
 mi locura está perdida.
 
 
Ni mirada ni olas pueden detener
lo que ha desembocado en dulzura
 y la sal del mar melaza es ante mis ojos,
pues tan dulce es mi mirada
como tus besos.
 
 
Quiero mirarme al espejo
y ver mis labios rojos
magullados por los tuyos,
por tu caricia contenida
y por esa promesa
que me llevé a la orilla
de ese mar de maravilla.
 
Mi mirada se pierde
y perdida tú la encuentras
pues se perdió en tu figura,
en tu sonrisa y textura,
se prendió en la orilla de tu boca
y la comisura me provoca
quedarme por siempre perdida.
 
Mi mirada se pierde,
y que tú la encuentres
es la meta que pretendo
búscala donde el silencio es palabra,
donde el secreto es la cima
donde los versos se riman
con la risa y con promesas.
 
Allí donde tu sonrisa
es el clímax
y los besos el colofón
los abrazos la pasión
y las miradas la misma.
 
Mi mirada se pierde…
en ese mar de tu cuerpo
entre las olas de tu piel
y la espuma de tu aliento,
entre tus dedos perdida
yo me encuentro,
y en tus palabras adulada
abrázame y que me sienta abrazada,
mírame
para sentirme observada.
 
Y allí se perderá mi mirada.
 
 
 
Texto:
María  José  Pellejero
Foto:
Javier Almalé